Demasiado tarde
Sucede casi todos los semestres. Les digo a mis alumnos de primer año del curso de Lengua y Redacción en la universidad que tienen que mantenerse al día con las numerosas tareas, para aprobar la materia. Pero casi siempre, algunos no me creen. Son los que me envían desesperados e-mails después del último día de clase y me dan múltiples razones por no haber podido cumplir con el trabajo. Detesto hacerlo, pero tengo que decirles: «Lo siento. Es demasiado tarde. Reprobaste la materia».
«¡Qué Dios tan poderoso!»
Un día, mi nieta Katie, de tres años, sorprendió a sus padres con un toque de sabiduría teológica. Les dijo: «Ustedes dos tuvieron hermanas que murieron. Entonces, Dios las llevó al cielo para que estuvieran con Él. ¡Qué Dios tan poderoso!».
En actividad
Viviana y Daniel tienen más de 90 años, y han estado casados más de 70. Hace poco, ella tuvo un contratiempo al fracturarse la cadera. Esto se sumó a su tristeza porque, desde hace varios años, ya no tienen fuerzas suficientes para trabajar y participar activamente en su iglesia.
Aplicación personal
Mientras era maestro y director técnico en una escuela secundaria cristiana, me encantaba interactuar con los jóvenes y tratar de guiarlos a vivir una vida con propósito y a la semejanza de Cristo, caracterizada por el amor a Dios y a los demás. Mi meta era prepararlos para que vivieran para Dios durante toda la vida. Eso solamente sucedería si transformaban su fe en una parte vital de su andar con la ayuda del Espíritu Santo. Los que no seguían a Cristo enfrentaron dificultades cuando ya no estaban bajo la influencia de sus maestros y padres cristianos.
¿Por qué entristecer?
Los pastores son un blanco fácil para las críticas. Todas las semanas están en la palestra, explicando cuidadosamente la Palabra de Dios y desafiándonos a vivir en semejanza a Cristo. Pero a veces, buscamos razones para criticarlos. Es fácil pasar por alto todo lo bueno que hacen y centrarnos en nuestras opiniones personales.
Antes y después
¿Qué cambios se producen en la vida después de una prueba severa? Pensé en esto mientras leía la trágica historia de un padre jamaiquino que, accidentalmente, disparó y mató a su hija de 18 años mientras trataba de proteger a su familia de unos asaltantes.
Comida en la despensa
Hace poco, mi amiga Marcia, directora de la Escuela Cristiana para Sordos, en Jamaica, escribió sobre una manera importante de ver las cosas. En un artículo titulado «Un bendito comienzo», señaló que, por primera vez en siete años, la escuela empezó el nuevo año con un superávit. ¿Y cuál era ese superávit? ¿Dinero en el banco? No. ¿Provisiones suficientes para todo el año? No. Simplemente, alimentos en la despensa para un mes.
31 días de gratitud
Según varios calendarios de los Estados Unidos, enero es el Mes Nacional de la Gratitud. Por supuesto, esto puede trasladarse fácilmente a todas partes, así que debería ser el Mes Mundial de la Gratitud.
Amor y respaldo
Recibí esta nota de una amiga que trabaja en un orfanato en un país en vías de desarrollo: «Ayer, mientras estaba sentada en mi oficina, noté una hilera de hormigas en el suelo. Al seguirlas, quedé pasmada cuando vi que miles de ellas habían cubierto totalmente las paredes de nuestro edificio, por dentro y por fuera. Pululaban por todas partes. Felizmente, uno de los empleados… se puso a trabajar. En menos de una hora, no había más hormigas».
Liga de la integridad
Lo llamamos Liga de la integridad, pero es solo un puñado de hombres que nos reunimos a la hora de almorzar para jugar al baloncesto. Nosotros mismos cobramos las faltas, evitamos los arrebatos de ira, y tratamos de mantener una atmósfera cortés y agradable. Somos competitivos y no nos gusta perder, pero todos coincidimos en que la integridad y la honestidad deben reinar.